No necesitás una marca linda. Necesitás una que no haya que rehacer en dos años.
La mayoría de las marcas que rehacemos no estaban mal diseñadas: estaban diseñadas para el momento en que arrancaron y no para lo que vino después. Sumaste un producto y no había regla. Cambiaste de imprenta y no había archivo. Por eso empezamos por el sistema, aunque hoy tengas un solo producto.
No es cuestión de presupuesto: es que la marca grande tiene reglas y la tuya todavía no. Se nota en la góndola, en el feed y en una reunión.
Una etiqueta la hizo la imprenta, el logo un conocido, las placas vos con una plantilla. Cada una es razonable sola; juntas no parecen la misma marca.
Hoy tenés uno. En un año tenés cinco. Si cada envase se diseña de cero, se paga cinco veces y no se parecen entre sí.
Tres paquetes según hasta dónde quieras llegar: Básica, Intermedia y Esencia. Investigación de rubro, propuestas fundamentadas y sistema tipográfico y de color.
Gráfica y, cuando hace falta, desarrollo estructural y troquel. Con plantilla madre para que sumar el segundo producto sea barato.
Las piezas que necesitás para salir a vender, construidas sobre tu propio sistema y no sobre plantillas sueltas.
Diseño y maquetado, desktop y mobile, entregado listo para publicar.
Los seis servicios están detallados en Servicios.
Nos enviás la información del proyecto en un cuestionario. Con el anticipo se reserva la fecha en la agenda.
Investigación de rubro y territorio visual, y una propuesta fundamentada. Devolvés observaciones por escrito.
Segunda propuesta con las correcciones, y desarrollo de las aplicaciones y el manual.
Archivos definitivos en todos los formatos, manual y acompañamiento en la implementación.
Una reunión inicial y el resto por WhatsApp: queda todo registrado y se puede volver a consultar.

Ocho productos en tres años sobre un solo sistema.

Del argumento técnico a la góndola: marca, catálogo y packaging.

Una marca que tiene que leerse a diez metros y en movimiento.